OPINIÓN desde Miranda de Ebro | Hasta pronto, amigos. Nos volveremos a ver

Me ha costado hacerlo. Me he resistido a abandonar un lugar del que no me quiero ir, pero ya toca, no queda más remedio. Abandono Gol de Plata tras el descenso de mi querido Mirandés y con la ilusión de que el adiós a la categoría y a este pequeño/gran medio no sean definitivos.




Durante estos meses he disfrutado muchísimo. Uno sólo puede estar agradecido cuando desde el primer momento se le trata como se me ha tratado a mí. Desde el día en el que Pol contactó conmigo, la familia de Gol de Plata me abrió sus puertas y me trató como uno más. Siempre he contado con la libertad de escribir sobre lo que considerara oportuno y sin que nadie moviera ni una sola coma. Me apetece resaltar esto, porque es obvio que no en todos los sitios ocurre y considero que es una de las claves del éxito de GdP.

El crecimiento que hemos experimentado en este tiempo ha sido enorme y estoy seguro de que lo mejor está aún por venir. Desde ya os aviso de que me guardéis un sitio, porque el Mirandés se va, pero lo hace sólo por un tiempo. Pronto volveremos y como dice la canción de los gandienses “La Raíz”, Nos volveremos a ver y yo, guardaré una botella en la despensa para brindar con todos vosotros a la vuelta.

Mientras tanto, hasta que llegue ese momento, sed buenos. Cuando os enfadéis porque hay muchos mensajes en los grupos, pensad en lo mucho que yo los voy a echar de menos. No os voy a decir que no os piquéis con las rivalidades, porque si no, esto sería un aburrimiento. Seguid con el pique, pero sobre todo, seguid haciéndolo con el buen rollo con el que hacéis siempre las cosas. Sin duda, esa es la mayor virtud de Gol de Plata. No la perdáis nunca.




No ha sido una gran temporada para mí en lo deportivo, pero aún así la recordaré siempre con un gran cariño. Uno de los mejores momentos fue la victoria en Vallecas. Campo mítico, afición espectacular y un día entero en un barrio referente. Poco más se puede pedir para un desplazamiento, pero si encima conoces al gran Alber, la cosa ya roza la perfección. Quienes han tenido la oportunidad de conocerle saben que estoy diciendo la verdad.




Tampoco quiero olvidarme de mi compañero de fatigas en esta aventura. David; un joven (Dios, qué mayor soy) vallisoletano al que ser de los que ganan le parecía muy fácil, pero ser del Mirandés le pareció mejor. Un grande, con un futuro brutal por delante y al que espero ver por Anduva muy pronto. (Un abrazo, amigo).

Mención aparte merece mi hermano Alexis. Conocerle a él y todos sus colegas de los Redblacks de Reus en Anduva fue, sin duda, lo más gratificante del curso. Aquel día, ninguno de los dos pudo llevarse la victoria sobre el campo, pero ya lo habíamos hecho fuera. (Alexis, ya sabes que el Reus es ahora mi equipo en Segunda. Los colores son los mismos y su filosofía de humildad y trabajo me recuerdan mucho a la de aquel Mirandés que llegó a lo más alto. No os olvidéis nunca de esos valores. Nosotros ahora debemos recuperarlos).




Sin alargarme más, me marcho. Cierro al salir y dejo la llave en el buzón, pero guardadla para el año que viene. Muchas gracias a todos. Nos volveremos a ver.

Por Óscar Hernández (@OscarHS7).

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